lunes, 8 de octubre de 2007

Personajes sobresalientes de Guatemala


Juan José Arévalo: (1904-1990), político guatemalteco, presidente de la República (1945-1951). Nació en Taxisco. En 1944 regresó a Guatemala de su exilio en Argentina, después de la caída del dictador Jorge Ubico. Elegido presidente en 1945 gracias al apoyo de la pequeña burguesía y de un grupo de jóvenes oficiales progresistas dirigidos por el que luego sería presidente, Jacobo Arbenz (1951-1954), bajo su gobierno se aprobó el código laboral, crecieron los salarios, creó el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), Construyó el “Estadio Mateo Flores”, el “Gimnasio Teodoro Palacios Flores”, impulsó la total educación y se organizó la previsión social. Protegió la producción nacional elevando los aranceles y expropió los latifundios improductivos. En el exterior manifestó una actitud anticolonialista, que le enemistó con Estados Unidos. Se presentó, apoyado por el presidente estadounidense John F. Kennedy, a las elecciones de 1963, pero un golpe militar, dirigido por Enrique Peralta Azurdia abortó su regreso. Juan José Arévalo escribió Guatemala, la democracia y el imperio (1954). Murió en 1990 en Guatemala.

Miguel Ángel Asturias: (1899-1974), autor, diplomático y premio Nobel guatemalteco, nacido en Ciudad de Guatemala. Su primera obra Leyendas de Guatemala (1930) es una colección de cuentos y leyendas mayas. La novela que le ha dado fama internacional es El señor Presidente (1946). Entre sus obras destacan: Hombres de maíz (1949), la trilogía formada por Viento fuerte (1950), El Papa verde (1954) y Los ojos de los enterrados (1960). Otras novelas son Mulata de tal (1963), Malandrón (1969) y Viernes de Dolores (1972). Su producción teatral es poco conocida y trata más o menos los mismos temas, como Chantaje o Dique seco ambas de 1964. Su novela Viento fuerte fue citada en el discurso de entrega del Premio Nobel, que le fue concedido por "sus coloridos escritos profundamente arraigados en la individualidad nacional y en las tradiciones indígenas de América".

3. José Milla y Vidaurre: Uno de los principales escritores guatemaltecos, destacado y considerada su obra como patrimonio nacional. Sus libros están firmados bajo el pseudónimo de Salomé Jil. Nació el 4 de agosto de 1822, en la ciudad de Guatemala. Realizó sus primeros estudios en el Colegio Seminario, y luego en la Escuela de Derecho de la Universidad de San Carlos Borromeo. Sin embargo, dejó las ciencias jurídicas para serguir su inminente vocación: la literatura. Apoyó primero la ideología liberal, pero inició su carrera como burócrata, con el gobierno conservador de Rafael Carrera. Allí desempeñó cargos importantes, como: Secretario de la Hermandad de Caridad del Hospital General de Guatemala, Oficial de la Secretaría de Relaciones Exteriores, y Subsecretario General del Gobierno. Fue redactor del periódico "La Gaceta Oficial". Publicó, además, el periódico "La Semana", en donde aparecieron por primera vez sus "Cuadros de Costumbres", así como sus novelas ""Los La Hija del Adelantado", Nazarenos", "El Visitador", "El Libro sin Nombre" y otras obras líricas.Cuando el gobierno conservador cayó (1871), José Milla salió de Guatemala y Estados Unidos y varios países europeos. Fue redactor de planta de El Correo de Ultramar, en Paris y durante su estancia escribió "Un Viaje al Otro Mundo Pasando por Otras Partes", y creó al famoso personaje "Juan Chapín". Fue miembro de la Real Academia Española miembro honorario de la Sociedad Literaria de París Asistente del Ateneo de León, Nicaragua miembro de la Sociedad Económica de Amantes del País y de El Porvenir, en Guatemala, cuando regresó luego de 3 años de ausencia. Falleció el 30 de septiembre de 1882, constituyéndose sus funerales en un masivo reconocimiento a sus méritos literarios.


Rigoberta Menchú: (1959- ), líder indígena guatemalteca, premio Nobel de la Paz en 1992. Nació en Chimel, pueblo del municipio de Uspatán. Fue testigo del asesinato de su hermano de 16 años, víctima de los terratenientes que querían despojar a los indígenas de sus tierras. Su padre, Vicente Menchú, se lanzó a una activa labor de concienciación de sus vecinos, lo cual produjo un impacto en Rigoberta, que empezó así a elaborar su pensamiento social. Alrededor de los 20 años de edad aprendió el español, ya que hasta entonces hablaba el quiché y los dialectos de esa familia lingüística. El 31 de enero de 1980 su padre murió quemado en la embajada de España en Guatemala, donde se había encerrado junto con 38 personas, en su mayoría campesinos, para protestar por la situación indígena, durante el asalto que realizó la policía. Poco después, Rigoberta perdió también a su madre, víctima de secuestro, tortura y asesinato por parte de grupos paramilitares. Tras estas amargas experiencias, Rigoberta Menchú se exilió a México y dedicó su vida a reivindicar los derechos de los pueblos indígenas y mestizos. En reconocimiento a su labor y al mensaje cívico y de justicia social que representa, fue distinguida en 1992 con el Premio Nobel de la Paz. Asimismo, en 1998, se la galardonó con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, junto a otras seis mujeres, por encarnar simbólicamente "la causa de la defensa y la dignificación de la mujer".

Helen Mack Chang: la activista Helen Mack ha defendido los derechos humanos. Su lucha inició cuando trabajó para esclarecer el asesinato de su hermana Myrna Mack. Debido a sus esfuerzos, ganó el “Premio Nobel de la Paz Alternativo” en 1992.En la actualidad dirige la Fundación Myrna Mack, que tiene como objetivo velar por la justicia y cumplimiento de los derechos humanos.

Juan Gerardi Condera: Fue un obispo católico. Tuvo a su cargo la elaboración del documento: ”Recuperación de la Memoria Histórica”, en el que recabó testimonios de hechos ocurridos durante el conflicto armado. Monseñor Gerandi fue asesinado el 26 de Abril de 1998, fue un caso muy sonado, con trasfondo político. Se detuvieron a los presuntos ejecutores del crimen, pero hasta la fecha aún no se ha esclarecido su muerte.

4 comentarios:

PROYECTO DE NACION dijo...

Todo esta bien solo que con la Papa Rigoberta se frego todo no pongas tonterias

alejandra dijo...

¿Por qué no escribir sobre Jacobo Arbenz Guzman?
Considero que su aporte y lucha política y social tiene un valor extremo para nuestra sociedad, como un ejemplo del único presidente con convicciones fuerte para lograr la verdadera libertad de nuestra población.

el pinguinero dijo...

gracias por tu imformasion sirve de mucho
me agradas

el pinguinero dijo...

los personajes son buenos pero tu as trabajado :D